Lo que hace de nuestra producción algo tan especial

El proyecto familiar nace para recuperar el sistema agrícola tradicional, sistema en que el hombre vivía de la naturaleza y con la naturaleza en una agricultura de subsistencia con pocos recursos pero perfectamente integrada en el paisaje y el equilibrio del ecosistema.

El proyecto nace también con la creencia de que esta voluntad de retorno y respeto ecológico por los orígenes puede multiplicarse indefinidamente en todo el planeta reduciendo la presión de la especie humana sobre los ecosistemas. Solo mediante la comprensión y la protección de la naturaleza podremos ser inteligentes.

...los Motivos

Viña vieja entremezclada con distintas variedades. Por qué?
Agricultura ecológica/biodinámica. Por qué?
Vinificación minimalista. Por qué?

 

Históricamente, Reguengo (localidad vecina a Portalegre) era un centro importante del cultivo de uvas en el sur del país. Portalegre tenía siete conventos. Y el clero, las liturgias y el pueblo necesitaban vino.
La tradición vinícola se mantuvo a lo largo de los siglos. En la década de los 60 había cientos de pequeñas bodegas en la región. Todas ellas producían, en tinajas de barro, vino destinado a la venta y al consumo propio o vecino. La mayoría de las vasijas existentes datan del siglo XIX
Eran típicas las pequeñas romerías donde iban a la Sierra (de São Mamede) en bicicleta para probar el nuevo vino de un sinfín de productores. Actualmente, un área significativa del viñedo existente contiene cepas viejas. Muchas de ellas plantadas a principios de 1900. Cepas en vaso, sin alambrado, con guiado arcaico, “rastreante” y poco cuidado.
Curiosamente, las viñas antiguas se instalaban con ayuda de un triángulo rectángulo (la mitad de un cuadrado) de cañas. Después, se plantaban los portainjertos (en aquella época, Rupestris du Lot, Aramon o Corriola), a golpe de azada, en los vértices del triángulo (zanja con un metro de lado y de profundidad). Uno o dos años más tarde se insertaba la vid. El cultivo se hacía con tracción animal y la labranza de la viña a golpe de azada. En Reguengo, pedanía con un sinfín de viñedos, los habitantes eran conocidos como “Cavadores”.

Viña vieja entremezclada con distintas variedades. Por qué?

“Las viñas muy viejas son reproducciones agrícolas que están bastantes cercanas a la multidisciplinariedad de la naturaleza, que reúne innumerables especies en una misma parcela “socializándolas” y ofreciéndoles a todas la misma oportunidad”

 

Los “antiguos” que queremos reproducir en este proyecto vivían en armonía con la “tierra”, muy lejos de la industrialización y capitalización de los recursos que hoy tienden a agredirla.
En los terrenos más secos y pobres plantaban los cultivos más adaptados al clima seco y cálido de verano –viñedos y olivares (dos de los tres principales cultivos mediterráneos)– y los entremezclaban con castañares y árboles frutales aclimatados a la región que, en la Sierra de São Mamede, son almendros, manzanos, cerezos, etc., variedades a las que les gusta la altura y cierta sequedad.
En los suelos o parcelas más frescas y fértiles de su huerta los mezclaban con frutales más necesitados de agua (cítricos, melocotoneros, ciruelos, etc.) y pasto para los animales, que a su vez producían el estiércol con el que fertilizaban los cultivos y daban huevos, leche y algo de carne. Eso es justamente lo que buscamos en nuestra pequeña finca.
Del portón hacia dentro solo entrará arroz, pastas, café y pescado de nuestro Atlántico o del río cercano.

  

El motivo estético


 

Cuando veo viñedos interminables, sin un solo árbol plantado en los caminos o cabeceras, me acuerdo de los aviarios gigantescos donde miles de pollos luchan por una breve supervivencia antes de ser sacrificados y envasados para el mercado más cercano. Yo llamo a esas viñas industriales “un desierto de viña”. Son viñas de aspecto forzado, ultra dirigidas y disciplinadas. Se siente la presión de la manipulación humana, a veces tanto más fuerte cuanto más profesionales son los viticultores.

Queremos una viña tranquila y confortable.
Por eso nuestro viñedo está entremezclado con olivares, árboles frutales y todo tipo de hierbas y flores autóctonas. El “teatro” mediterráneo.
Por eso tampoco usamos alambres. Aquí las vides son tridimensionales y protegen los racimos del fuerte sol de verano (las viñas modernas son bidimensionales porque están dirigidas aprisionadas entre dos alambres). Además, una viña sin alambres es una viña libre, natural, por la que podemos pasear libremente en todas las direcciones.
En su mantenimiento, el abono es prácticamente inexistente, únicamente la siembra anual de legumbres, el corte de hierba, la poda, el desyemado, algunos tratamientos bio(dinámicos) y nada más.

Una viña con estas características es una viña humanizada, que está mucho más cerca del la “viña natural” que de la “viña industrializada” que se mantiene a fuerza de productos sintéticos que la dañan y la condicionan.

Otro factor igual de importante en la expresión individual de cada planta es la plantación de la vid en cuadrado (1,50 m x 1,50 m). En la Sierra de São Mamede, la tradición era la plantación en cuadrado: de 1,30 a 1,60 metros de lado.
Con esta disposición, todas las plantas están rodeadas por el mismo microclima, reciben el mismo sol y el mismo viento. Por el contrario, las viñas convencionales dispuestas en bardas y guiadas en setos tienen un microclima en las cabeceras y las dos hileras exteriores, y otro muy diferente en la zona interior.

Lo que buscamos en este proyecto es un universo polícromo en un policultivo multidimensional. Todo tiene otro volumen, otro color, otra dimensión, otra libertad, y el lado estético ayudará sin duda al equilibrio de los cultivos. Las plantas también sienten. Los ojos descansan cómodamente en el paisaje armonioso de un “viñedo natural” en vez de posarse en un desierto de viña incómodo y “aprisionado”.

De este concepto resulta otro, el del terroir, término francés que define un conjunto de factores ambientales que concentran calidad en los productos vitícolas de una determinada parcela de terreno.
Mientras que más al norte de Europa el terroir es un concepto que se basa principalmente en el suelo, drenaje, orientación de la parcela y variedad, aquí en el sur, además de estos factores, hay toda una serie de vida mediterránea exuberante que diseñará el carácter y la calidad final del vino que esa misma vida reproduce.

 

El motivo vitícola y enológico


 

Las diferentes aptitudes de cada variedad y, hasta podría decirse, las características individuales de cada planta, o incluso la multitud de variedades y clones dentro de la misma variedad, brindan, dada la diversidad y complejidad del puzzle vegetal, una mayor protección natural al cultivo contra las plagas y enfermedades. La situación mejora si a este cultivo se le añaden otros cultivos. La naturaleza tiende siempre a equilibrarse con la presencia de muchas especies y a desequilibrarse cuando solo domina una. La biodiversidad es un factor en el equilibrio del ecosistema.

Otro factor importante es que, en una parcela de viña con muchas variedades diferentes, no es posible recoger cada variedad en el momento óptimo de maduración, esa situación solo es posible en viñas con variedades distintas en cada parcela. En parcelas con variedades mixtas solo habrá cada año un momento óptimo de cosecha, con lo cual algunas variedades se recogerán en el momento perfecto de maduración, otras cuando aún no lo han alcanzado y otras que ya lo han sobrepasado. Todos estos factores contribuyen a la suma de aroma y sabor en el vino final: menos maduro/maduro/sobre maduro. El vino será más rico y multidimensional.

Del mismo modo, las variedades no pueden fermentar por separado en la bodega porque estaban mezcladas en la viña. Creemos que una variedad vinificada junto a otra dará un resultado fermentativo como mínimo igual a la suma de las características de ambas. Podemos ir más allá y aceptar que ambas son complementarias y el resultado será aún más amplio que la simple suma.
Y, salvo raras y honrosas excepciones en áreas especiales con un clima extremo para el cultivo de la vid, donde una única variedad más adaptada tenga una clara ventaja sobre cualquier suma, los vinos del sur de Europa son vinos de mezcla hechos con muchas variedades, todas ellas adaptadas desde hace siglos al clima y los suelos locales. En el norte de Europa el vino es la excepción, en el sur es la regla.

 

Con las variedades principales de nuestros vinos


 

Trincadeira, Aragonez, Alicante Bouschet, Castelão, Grand Noir…para los tintos; Arinto, Assario, Fernão Pires, Roupeiro, Alicante Branco… para los vinos blancos

…y las pequeñas contribuciones de otras variedades también autóctonas…
Moreto, Tinta Grossa, Tinta de Olho Branco, Corropio, Tinta Francesa, Tinta Carvalha, Moscatel Preto… para los tintos; Rabo de Ovelha, Tamarez, Uva Rei, Uva Formosa, Vale Grosso, Excelsior, Salsaparilha… para los vinos blancos

… conseguimos siempre una mezcla de vino mejorada.

 

Un motivo más


 

Una vendimia menos complicada. Una vendimia para blanco y otra para el tinto. Asunto arreglado!

Agricultura Biológica / Biodinámica. Por qué?

En la época que intentamos reproducir aquí se desconocía la existencia de productos agroquímicos. Y, sobre todo, no tiene sentido usar productos químicos donde no es necesario.

 

En la época que intentamos reproducir aquí se desconocía la existencia de productos agroquímicos. Y, sobre todo, no tiene sentido usar productos químicos donde no es necesario.

En la lucha contra las enfermedades, la gran diferencia que existe entre la agricultura biológica y la convencional es que en la primera usamos fungicidas orgánicos o de contacto que, al contrario de los convencionales, no penetran en los tejidos de la planta. Básicamente, el modo biológico significa estar más atentos durante los cuatro meses críticos del ciclo de la vid (abril, mayo, junio y julio). Un aguacero de más de 10 litros/m2 –que lave el tratamiento preventivo orgánico – o el crecimiento semanal de los jóvenes zarcillos obligan a actualizar con mayor periodicidad las protecciones fitosanitarias.

La biodinámica que vamos a implementar es una filosofía agrícola que recurre a todo tipo de estimulación orgánica y natural para fortalecer las plantas y tonificar el suelo, volviéndolo más sano y aireado. La biodinámica intensifica la expresión natural de las plantas. Por eso la elegimos.

Sin embargo, como ya habrá podido notar, toda la filosofía que asiste a la estructuración agrícola del proyecto (cultivos, conducciones, entremezcla, comprensión de la naturaleza del lugar,…) tiene ya una base biodinámica.

 

En Biodinámica el hombre es el elemento más activo y unificador de la naturaleza.

Vinificación Minimalista. Por qué?

“Yo no soy enólogo. Simplemente hago vino. Me preocupo mucho por la uva, poco por las temperaturas de fermentación y el oxígeno, y soy un fanático de la limpieza pero no de la asepsia.”

 

Los únicos productos enológicos usados durante la vinificación y la crianza son el dióxido de azufre antioxidante y un poco de ácido tartárico (componente fundamental del vino).

Pensamos que cualquier otro producto aparte de estos se acumula a la expresión local de la uva. Queremos la expresión máxima del lugar, a la que solo tiene que responder la uva.

Los recipientes de vinificación son los tradicionales: cubas y lagar de cemento, tinajas de barro existentes en la casa antigua, barricas y toneles de madera usada. No hay material de acero inoxidable.
La razón de usar estos materiales es acercarnos lo más posible a los elementos tierra/mineral/vegetal del elemento vino.

El vino blanco se fermenta en barricas o pequeños toneles de roble usado. El tinto se fermenta en cubas de cemento, lagar o tinaja y se envejece en barricas o toneles de roble usado.
crianza durante un año para los blancos sobre lías y durante dos años para los tintos. Embotellamiento sin colado o filtración de los vinos. Estiba en botella durante uno o dos años.

Toda la expresión de la finca y de la naturaleza local dentro de una botella de vino…

Por todos estos motivos y porque la Sierra es una realidad geográfica totalmente distinta al Alentejo, hemos de asumir que no hacemos vino en el Alentejo…

Hacemos vino en la Sierra de São Mamede.

Gracias por haber seguido leyendo hasta el final… Hasta pronto… le esperamos…


Estrada dos Moleiros nº15,
7300-405 – Reguengo, Portalegre
Tel. (+351) 245 201 005 • Email